Regla de Vida

EL SAYAL
                                              
 HERMANDAD ECUMENICA FRANCISCANA
                                                                  
 ESCUCHA, AMISTAD, DESAPROPIO

      “... A vosotros os he llamado amigos... ”.
                              Juan 15; 15

¿ QUIÉNES SOMOS?

Somos un círculo de amigos, fieles cristianos, que sienten el impulso del Espíritu Santo a vivir el Evangelio, unidos en la oración, unidos en el servicio, unidos por Cristo.
Desde una visión  ecuménica-franciscana proyectamos vivir con alegría y en comunidad.
Redescubrir el encanto de Dios en  la naturaleza a través de la ecología y la no-violencia.
Dando testimonio de Cristo entre los más necesitados y encontrándonos con El en ellos.
Sentimos también la necesidad de encontrarnos, dialogar y establecer vínculos de amistad y solidaridad a través del diálogo ecuménico e interreligioso con todos los creyentes en Dios que aman la paz y el bien.


                               

                                               PROYECTO DE VIDA


                                             “Para que todos sean uno”

                                                                           Juan 17; 21

Trataremos en estas páginas de transmitir nuestros ideales de forma más o menos ordenada. Buscando que la brevedad nos acerque a la sencillez de expresión y de corazón.

Buscamos una espiritualidad que  trate de ser una actualización del Evangelio en nuestras vidas, que nos convoca a la conversión permanente, al descubrirnos cada día en nuestra desnudez interior. Que nos invita a realizar una lectura de  nuestro tiempo y de nuestra realidad latinoamericana.

“Porque es muy costoso romper con las costumbres y nada fácil arrancar del alma lo que en ella ha prendido, aunque haya estado el espíritu alejado por mucho tiempo, torna de nuevo a sus principios, pues con frecuencia el vicio se convierte, por la repetición, en naturaleza.”1Celano II; 4

Inspirada en la  vida de San Francisco de Asís y en las experiencias comunitarias ecuménicas y de diálogo interreligioso del  siglo pasado, pero al mismo tiempo inserta con esperanza en el nuevo siglo XXI. Sembrando paz y bien, en la nueva cultura, en la nueva humanidad que está naciendo.

 La vida cotidiana trae consigo gozos y conflictos, debiendo acogerlos conscientemente y abrirse a Dios. La apertura al perdón y la reconciliación es lo que vivifica a una comunidad. Y por esto deseando vivir en comunidad reconocemos nuestros límites y debilidades.

Nuestra misión primera es la Oración, que abarca desde la adoración hasta la intercesión concreta por personas y situaciones. La  apertura frente a Dios es decisiva para servir a las personas según el espíritu de Jesús. La criatura entera, su cuerpo, su alma y su espíritu es objeto de la bondad de Dios.

Por ello constituye la atención a personas mayores y enfermas y sobre todo la visita a los más pobres otro punto esencial en nuestra vida. Esto no nos impide trabajar en todas las horas libres en distintas áreas, al mismo tiempo que evangelizar con nuestra labor.

 Unidos a este proyecto de Comunidad por Cristo, deseamos seguir sus huellas  para vivir libres y alegres en escucha,  amistad y desapropio.

Escucha

Es la postura de respeto frente a Dios en la escucha de su palabra. Dios quiere lo bueno, lo perfecto y lo bello. La obediencia frente a Dios nos libera de las ataduras falsas a personas y cosas. La escucha se convierte en liberación.

Amistad

En cada edad de la vida hay que encontrar de nuevo la respuesta y la configuración en la relación amorosa con Dios. Sólo desde la fuente de la vivencia del amor de Dios puede brotar amor verdadero. La superación de sentimientos de inferioridad, la desconfianza requiere tiempo y paciencia. Cuando lo logramos vivimos  la amistad.

Desapropio

Consiste en la afirmación consciente de la indigencia del hombre y en la aventura de la confianza en que Dios, en su providencia, da a cada uno lo necesario para vivir. La pobreza en el mundo en sus múltiples formas constituye un reto. El de un estilo de vida sencillo y en desapropio. Viviendo entre y con los pobres y más necesitados.


1)  PRESENCIA CRISTIANA

1.1  ENTRE LOS MAS NECESITADOS

 “Si quieres ser perfecto, vete y vende todas las cosas( Lucas 18;22) que tienes y dáselas a los pobres, y tendrás un tesoro en el cielo, y ven, sígueme.”

                                                                                           Mateo 19;21

En nuestra sociedad, la sociedad del beneficio, lo que se exige es la “flexibilidad”, la adaptación del que esta siempre listo. La economía de mercado difunde esta flexibilidad mal entendida para poder consumir mejor el material humano que necesita: hay que ser flexibles en el sentido de dejarse mover de aquí para allá al lugar en que en ese momento se nos necesita. La idea de flexibilidad que se propaga es la de brincar de una cosa a otra dejando todo colgado en cuanto las cosas dejan de encajar. Sin embargo, esto no es lo más conveniente para que maduremos ni tampoco para construir una relación. Para esto se necesita continuidad .Compartir las esperanzas y los sueños. Un proyecto común.
No cabe duda que vivimos una sociedad en crisis, vacía de valores y la más de las veces de derechos. Pero la crisis y el vacío no son malos en sí mismos; sólo son desagradables y dolorosos. Una persona que no conozca el vacío y que no haya pasado por ninguna crisis no llega a  madurar. En nuestra sociedad se concede poco valor a tener como meta una vida plena de sentido. Sólo cuenta el éxito, el rendimiento, los valores materiales.
No se anima a los niños a preguntarse el porqué y el para qué de su existencia, sino que se los atiborra de conocimientos, se los entrena para pelear con la competencia y se los tranquiliza a través de los medios audiovisuales. Los adultos discuten sobre dinero y sexo, pero cuando se trata del sentido de la vida, les resulta penoso hablar de ello. Nuestra sociedad apuesta por la cantidad y por lo efímero y no tanto por la calidad y la duración. Nosotros apostamos por las redes de solidaridad global.
Cuando vamos hacia los pobres no lo hacemos simplemente porque su miseria y despojo desgarraron nuestro corazón y despiertan a piedad, sino porque nos reconocemos verdaderamente en ellos.
Jesús, El Camino, ha tomado parte en el doloroso cortejo de los pobres indefensos, burlados, ofendidos en su dignidad humana. La salvación brota así de la pobreza plenamente asumida por Dios en la encarnación.
Esto no resuelve el misterio de la pobreza y del sufrimiento, pero como cristianos descubrimos entonces que ellos son a la vez un mal de que es preciso liberar al hombre, y el instrumento de nuestra redención.

1.2 A TRAVÉS DEL ECUMENISMO Y DIÁLOGO INTERRELIGIOSO

             Queremos colaborar en difundir el “Espíritu de Asís”. Que es el espíritu de diálogo interreligioso y ecuménico. Un soplo del Espíritu Santo para lograr  armonía y paz en el mundo inspirado en el  Hermano Francisco. Por esta razón nos proponemos recorrer caminos de encuentro, de diálogo y amistad, primeramente con cristianos de diversas denominaciones.

El empeño por el restablecimiento de la unión corresponde a la Iglesia entera, afecta tanto a los fieles como a los pastores, a cada uno según su propio valor, ya en la vida cristiana, ya en las investigaciones teológicas e históricas. Este interés manifiesta la unión fraterna existente ya de alguna manera entre todos los cristianos, y conduce a la plena y perfecta unidad, según la benevolencia de Dios.
Es necesario que los cristianos se estimen y profundicen los signos de esperanza presentes en este último fin de siglo, a pesar de las sombras que con frecuencia los esconden a nuestros ojos...en el campo eclesial, una más atenta escucha de la voz del Espíritu a través de la acogida de los carismas y la promoción del laicado, la intensa dedicación a la causa de la unidad de los cristianos, el espacio abierto al diálogo con las religiones y con la cultura contemporánea
Pero también estamos motivados  a conocer fieles de las grandes religiones que  cada día nos interpelan.
a)Porque a través de ello nos inculturizamos en el ambiente globalizado y podemos testimoniar el mensaje cristiano de forma comprensible para los no-cristianos.
b)Porque además es un instrumento privilegiado para responder al fenómeno de las sectas.
c)Porque reconcómenos en el diálogo interreligioso el largo camino del hombre para encontrarse con Dios.
d)Y porque a todos nos une en el servicio  a los pobres, a los más necesitados.
Se trata de esforzarnos para penetrar en  aquel “misterio último e inefable que envuelve nuestra existencia, de la cual procedemos y hacia el cual nos dirigimos”.
La expresión se encuentra al comienzo de la declaración del concilio Vaticano II sobre la relación de la Iglesia Católica con las religiones no cristianas (Nostra Aetate) y subraya el máximo interrogante de la conciencia religiosa: qué es la última y primera realidad, ese “mysterium ultimun et eneffabile” que envuelve la existencia del hombre y del cosmos.

Entendemos que podemos realizar este  diálogo interreligioso de tres maneras:
a)      El diálogo de la vida, en el que las personas se esfuerzan por vivir en un espíritu de apertura y de buena vecindad, compartiendo sus alegrías y penas, sus problemas y preocupaciones.
b)      El diálogo de las obras, en el que los cristianos y las restantes personas colaboran con vistas al desarrollo integral y la libertad de la gente.
c)      El diálogo de la experiencia religiosa, en el que las personas enraizadas en sus propias tradiciones religiosas comparten sus riquezas espirituales, por ejemplo en lo que se refiere a la oración y la contemplación, la fe y las vías de la búsqueda de Dios y del Absoluto.

Todos los fieles, especialmente los laicos que viven en medio de pueblos de otras religiones, bien en su país de origen o en un país donde han emigrado, deberán ser para los habitantes de estos países un signo del Señor y de su Iglesia, de una forma adaptada a las circunstancias de vida de cada país. El diálogo entre las religiones es de primerísima importancia porque conduce al amor y al respeto recíproco, borra, o al menos atenúa, los prejuicios entre los adeptos de las distintas religiones y promueve la unidad y la amistad entre los pueblos.
              
EXPERIENCIA ECUMÉNICA E INTERRELIGIOSA

Creemos que el diálogo debe empezar por la propia casa. Creando fuertes lazos de amistad en el servicio y la oración. Realizaremos especialmente cada mes un encuentro de Oración por la Unidad de los Cristianos.

Poco a poco, y una vez adquirida experiencia y la formación necesaria se podrán extender estas experiencias con una motivación de diálogo y conocimiento interreligioso. Cuanto hay de bueno y verdadero entre ellos (los no cristianos), la Iglesia lo juzga como preparación del Evangelio y otorgado por quien ilumina a todos los hombres para que al fin tengan vida     

SECTAS Y NUEVOS MOVIMIENTOS PSEUDO-RELIGIOSOS
¡DIÁLOGO SÍ, MANIPULACIÓN NO!

Estamos también abocados a la investigación, estudio y difusión sobre sectas y nuevos movimientos religiosos y la búsqueda de respuestas al fenómeno que se presenta como un verdadero desafío.
 Informando, tratamos de prevenir las violaciones a la libertad de elección realizadas por las sectas, las cuales utilizan técnicas de condicionamiento psicológico. Ofrecemos y animamos reuniones de estudio e investigación y tiene como objeto educar a padres y jóvenes a través de seminarios en escuelas, universidades, grupos o comunidades religiosas, clubes e iglesias.
 Promovemos además el estudio de las técnicas de control mental y la manipulación psíquica alertando y saneando de la superstición, además de establecer una lista de correos privada para la circulación de información. Entendemos que la formación e información, serán, entre otras, las mejores respuestas a un fenómeno que diariamente interpela a toda la sociedad.
El incremento de las sectas o nuevos movimientos religiosos (NMR), ha sumido a nuestra sociedad en un importante estado de confusión. En la actualidad conviven entre nosotros movimientos religiosos y seudo-religiosos de las más variadas características y objetivos que, en sus métodos proselitistas, lo prometen todo, desde la “salvación eterna” hasta vencer las adicciones tabaquistas, alcohólicas, químicas, el stress, o el dominio de supuestos poderes paranormales.
 Entendiendo lo complicado que resulta el estudio objetivo del presente fenómeno y considerando que el mismo obedece a múltiples factores y no sólo al religioso, la Fraternidad Ecuménica Franciscana pretende brindar un servicio para el esclarecimiento en sectas o NMR abordando la problemática  de forma ecuménica e interdisciplinaria.
Mantenemos permanentes contactos con los principales centros y fundaciones de investigación y tratamiento en el mundo.

1.4 HUMANISMO SANADOR CRISTIANO

El cuerpo es el instrumento a través del cual evolucionamos y vivimos. Es también el medio por el cual nos conectamos con dimensiones internas, mentales, espirituales, no físicas, de nosotros mismos, en una maravillosa unidad.
Cuanto más conocemos y comprendemos nuestro cuerpo, cuanto más aceptamos y respetamos su forma y contenido, más posibilidades tenemos de manifestarnos en la vida como seres totales y plenos.
Abrirnos al conocimiento del cuerpo nos permite experimentar la libertad, la oceánica libertad que es ni más ni menos que el camino hacia la aventura de ser uno mismo.
La salud es un derecho fundamental al cual toda persona debe tener acceso sin privilegios ni exclusiones.
La salud es una condición esencial para el desarrollo personal y colectivo.
La salud es la afirmación de la vida y como tal tiene que ver con: la subjetividad, la espiritualidad, la convivencia democrática, la cultura del reconocimiento de lo diferente, la cultura de la alegría y la fiesta, la convivencia con la naturaleza, la vivencia de la relación con la tierra como madre de la vida y como casa y medio ambiente de todos los seres.
Esta concepción dinámica socio-ecológica de la salud permite entender no sólo las causas físicas de la enfermedad sino también sus causas sociales y desde esta perspectiva, aportar elementos para un diálogo y una concentración  entre la sociedad civil y las colectividades espirituales para mejorar la situación sanitaria.

Esto nos plantea varias exigencias:

-Articular la salud con la alimentación, la educación, el trabajo, las remuneraciones, la promoción de la mujer, del niño, de la juventud.
-Encarar las acciones de defensa de la vida y la salud, no sólo en función de las necesidades inmediatas de las personas y de las comunidades, sino también en función de la construcción del desarrollo nacional en un marco de equidad, solidaridad, justicia, democracia, calidad de vida y participación ciudadana.



2)       VIDA DE FRATERNIDAD,
UNA MÍNIMA DISCIPLINA

Un mínimo de disposiciones fuera del cual una comunidad no puede edificarse en Cristo y entregarse a un mismo servicio de Dios.”Esta voluntad de no fijar más que las disciplinas esenciales tiene un riesgo: que tu libertad se convierta en pretexto para vivir según tus propios impulsos” R.Shutz. Regla Taize.



2.1 FUENTES

Las fuentes de las que se nutre la fe en  la Fraternidad son los  dos tiempos de oración comunitaria y solitaria, la celebración de la Palabra, la participación en la Eucaristía y los encuentros mensuales de Oración por la Unidad de los Cristianos.

Nuestra fraternidad está abierta a recibir a nuevos amigos que simpaticen con los ideales que expresamos.


Organización del Voluntariado Ecuménico Franciscano:

El perfil de los voluntarios tratará de representar una respuesta  más al anhelo de Cristo de que aumenten los “ Obreros del Evangelio”. Su objetivo principal consiste en fomentar  el deseo de dedicar un año de vida a la evangelización como servicio al Reino de Dios. En este tiempo tendrán la oportunidad de profundizar su fe, estudiar más atentamente su vocación, si todavía no han llegado a una decisión y realizar un apostolado directo libre de cualquier atadura. Bajo la guía de personas más experimentadas, pueden realizar un cierto camino de vida espiritual y apostólica, y así regresar a sus vidas cotidianas con más preparación y entusiasmo. Para la admisión al voluntariado, lo que importa es que haya un verdadero deseo de conversión, buena voluntad y capacidad de trabajar en equipo. Si se dan estas condiciones, seguramente Dios realiza maravillas en el candidato que poco a poco se podrá transformar en un “testigo de Cristo”

Nuestros nuevos amigos recibirán una formación permanente que les permitirá conocer, afianzar y desarrollar nuestra forma de vida. Así habrá dos instancias.

 Una formación básica, que comprenderá una Experiencia Inicial (de tres meses a un año) y un Discipulado (un año) integrándose al finalizarlo  propiamente en nuestra Fraternidad.

Y por otro lado es necesaria una formación permanente de vida (educación de sí mismo) enraizada en el Evangelio. Materias de especial atención serán,  franciscanismo, ecumenismo, diálogo interreligioso y ecología.

 2.2 VIDA DE ORACIÓN:

” Porque mi carne es verdadera comida y mi sangre verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí, y yo en él.”Juan 6;55 Teniendo como centro la Eucaristía, entendemos necesario emprender un camino ascético actualizado. Disponiendo de un mapa de nuestra interioridad, descrito por la tradición de orantes cristianos.

Aspiramos a la gracia de la vía contemplativa unitiva, haciendo uso del legado de la tradición ascético-mística del franciscanismo  incorporando técnicas y modos aportados por todas las tradiciones religiosas(”examinad todo, retened lo bueno”) y las nuevas corrientes de la sicología. Abrirse a las experiencias del Espíritu Santo, recibiendo sus dones con alegría y responsabilidad. Pidiendo sobre todo el don de caridad.

Oración de la Iglesia y oración personal, aunque no se identifiquen, tienen, con todo, una mutua relación. La oración privada del cristiano viene a ser, el “camino hacia” y el “instrumento para” incorporarse mejor a la oración litúrgica.

Por ello el cristiano, llamado a esta sublime oración, debe hacerse digno de la misma a través de una oración personal asidua; sólo así logrará tener, cuando participe en la oración de la Iglesia, “los mismos sentimientos que Cristo Jesús”, el principal orante de la familia cristiana.

 La Oración tiene pocas cosas esenciales, cualquiera sea la técnica que se use, pero esas pocas cosas esenciales son necesarias con cualquier técnica o método que se use.

La primera es estar relajado: no pelear con la mente, no controlar  la mente, no concentrarse. Segundo, simplemente observar con una atención relajada  lo que está ocurriendo sea lo que sea, sin interferencia, simplemente observar la mente, silenciosamente, sin juzgar ni evaluar nada.

Estas son las tres cosas: relajarse, observar, no juzgar y lentamente, muy  lentamente con la gracia  de Cristo, un gran silencio desciende sobre uno. Todo movimiento      dentro de uno cesa. Uno es, pero no hay sentimiento de propiedad “yo soy”, simplemente un puro espacio existencial.

Por su parte el Hermano Francisco de Asís  nos ha enseñado el camino de la contemplación para descubrir a Dios a través de la creación y las criaturas, a través del servicio silencioso y caritativo. Desde el silencio, se sale en búsqueda del otro, del hermano. La existencia se convierte en Encuentro.
 Encuentro de Dios hecho Hombre  con los hombres. Encuentro que los cristianos vivimos desde la eucaristía, desde ese darse gratuito de Dios.

En este contexto de una vida hecha eucaristía, nació la plegaria continua, llamada oración de Jesús u oración del  corazón. Esta oración busca actualizar la gracia bautismal, es decir nuestro injerto en el cuerpo resucitado de Jesús. Según la expresión de Pablo, el bautismo nos ha despojado del hombre viejo, para revestirnos del hombre nuevo, creado en santidad (Ef. 4, 22-24). En el fondo de su ser el hombre ha vuelto a encontrar la condición paradisíaca y se ha reconciliado con Dios, consigo mismo y con sus hermanos.

Se comprende entonces que Pablo invite a vivir en la acción de gracias, y a hacer de su vida una eucaristía incesante. “Todo cuanto hagáis, de palabra o de obra, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias por su medio a Dios Padre.”(Col. 3,17)
En la profundidad siempre santa e incandescente de la Iglesia como cuerpo sacramental del resucitado, el Espíritu “dador de vida” abre a cada uno la vía de la deificación.
Los Padres gustaban decir: “Dios se ha hecho hombre para que el hombre pueda llegar a ser Dios”, y  San Atanasio de Alejandría precisaba: “Dios se ha hecho portador de la carne para que el hombre pueda llegar a ser portador del espíritu.” Hablamos entonces de una eucaristía continuada, perpetua, incesante. Una eucaristía-oración que se ha interiorizado.
 Existe una cena totalmente espiritual que el Señor da  en la cámara alta de nuestra alma y que nos une a Cristo como la esposa al esposo: “Permaneced en mí como yo en vosotros”. Una cena que es celebrada en el altar de los pobres. Juan Crisóstomo nos dice que los pobres son el altar de Cristo:
“Este altar está compuesto de los miembros de Cristo, es el cuerpo mismo de Cristo...Este altar es más digno que el de la ley antigua, más temible que el de la ley nueva...El altar de la ley, construido con piedras, es santo por la relación que dice al cuerpo de Cristo, pero el otro (el de los pobres) lo es porque es él mismo  el cuerpo de Cristo...Este altar lo encontraréis en todas partes, en la calle y en las plazas públicas, a cada hora podéis ofrecer en él sacrificios, y es un auténtico sacrificio lo que allí se ofrece...No hay sacrificio comparable a éste. Por esto, cuando veáis un  pobre creyente, recordad que ante vuestros ojos tenéis un altar digno de respeto, no de desprecio.”

 2.3 “QUE NINGÚN HERMANO SE LLAME SUPERIOR”.

En la fraternidad no hay superiores, entre amigos eso no es necesario. Por eso todos nos sentimos hermanos queremos ser menores realmente ante todos.
“Y lávense los pies el uno al otro” (Juan 13, 14), aprendemos de los dones del Espíritu Santo (nuestro Verdadero Superior) unos de otros. Siendo humildes y amables con todas las  criaturas.
Dos veces al año  los hermanos nos reuniremos en una Asamblea de Amigos para corrección fraterna y elaboración de proyectos y estrategias, para celebrar la vida de Dios en nuestros corazones.
No vine a “ser servido, sino a servir” dice el Señor (Mateo 20,28).  Cada cinco años entonces, se designará un Servidor Custodio que tendrá la función de servir a la fraternidad animando, acompañando y orientando espiritualmente.

2.4 ECONOMÍA

 Nos sostendremos por nuestros propios oficios y profesiones, destinando  un porcentaje básico (...) de nuestros salarios al bien común. Otros podrán participar con un diezmo de su salario. Así también poco a poco llegaremos (sí cada uno recibiere la gracia y lo quisiere de corazón) a no disponer de propiedad individual sobre el papel llamado “dinero”. Porque “raíz de todos los males es el amor al dinero” I Timoteo 6; 10. Ingresando de esta manera en la Nueva Economía de Comunión.
Nuestra vida  requiere que también existan proyectos laborales comunitarios, cuyas ganancias (en el caso que las haya) serán entregadas íntegramente a la caja comunitaria. Los trabajos del hogar, como los intelectuales o de informática se los considerará a la par de otros, puesto que “el obrero es digno de su salario”. Los trabajos de la casa en lo posible deberán ser rotativos.
Y que todos trabajen y ejerzan el oficio que conozcan, siempre que no sea contra la salud  y pueda realizarse decorosamente.
Pues dice el profeta: “Comerás los frutos de tus trabajos; dichoso eres y te irá bien (Salmos 127;2); y el Apóstol Pablo: El que no quiere trabajar, no coma(2Tes 3,10); y también. Cada uno permanezca en el arte y el oficio en el que ha sido llamado (Cor. 7;24)”.
Se nombrará un hermano  como Ecónomo, encargado  de administrar y distribuir los bienes según las necesidades.

2.5 CASA-HOGAR:

“Que bueno es vivir en la casa del Señor”canta el Salmo. Pensamos en un hogar con el Señor, en una experiencia de Iglesia doméstica. Por lo cual la casa residencia deberá ser acorde con nuestro estilo de vida. En lo posible constará de una sala de oración, comedor, sala de recreación y biblioteca, y habitaciones sencillas y austeras que permitan el recogimiento, estudio y oración personal.


2.6 VIRGEN DE LOS 33  PATRONA DE LA FRATERNIDAD.

Nos encomendamos a Nuestra Señora la Virgen de los 33. Patrona de la Patria.
 Nos dice Celano en su “Vida segunda de San Francisco”(CL;198) que el mismo “rodeaba de amor indecible a la Madre de Jesús, por haber hecho hermano nuestro al Señor de la majestad. Le tributaba peculiares alabanzas, le multiplicaba oraciones, le ofrecía afectos, tantos y tales como no puede expresar lengua humana. Pero lo que más alegra es que la constituyó abogada de la Orden y puso bajo sus alas, para que los nutriese y protegiese hasta el fin, los hijos que estaba a punto de abandonar. ¡Ea, abogada de los pobres!, cumple con nosotros tu misión de tutora hasta el día señalado por el Padre.”

Como patrono del ecumenismo tiene la Fraternidad a San Leopoldo Mandic, padre Capuchino quien nació en Castelnuovo di Cattaro el 12 de mayo de 1866 y murió en Padova  el 30 de julio de 1942. Pasó casi toda la vida en el confesionario en el que hizo un heroico sacrificio. Fue siempre tenido en concepto de santo en vida y luego de muerto por su virtud e innumerables gracias que ha otorgado a quien lo invoca. Soñó y oro toda su vida por la unión de la Iglesia. Especialmente por los hermanos ortodoxos.