Hermandad Ecuménico Franciscana

“Ya no les llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor: más os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os he hecho notoria.”
                                           Juan 15;15
Buscamos una espiritualidad que trata de ser una actualización del Evangelio en nuestras vidas, que nos convoca a la conversión permanente, al descubrirnos cada día en nuestra desnudez interior. Que nos invita a realizar una lectura de  nuestro tiempo y de nuestra realidad latinoamericana.
“Porque es muy costoso romper con las costumbres y nada fácil arrancar del alma lo que en ella ha prendido, aunque haya estado el espíritu alejado por mucho tiempo, torna de nuevo a sus principios, pues con frecuencia el vicio se convierte, por la repetición, en naturaleza.”1Celano II; 4
Una espiritualidad inspirada en la  vida de San Francisco de Asís y en las experiencias comunitarias ecuménicas y de diálogo interreligioso del  siglo pasado, pero al mismo tiempo inserta con esperanza en el nuevo siglo XXI. Sembrando paz y bien, en la nueva cultura, en la nueva humanidad que está naciendo.
La vida cotidiana trae consigo gozos y conflictos, debiendo acogerlos conscientemente y abrirse a Dios. La apertura al perdón y la reconciliación es lo que vivifica a una comunidad. Y por esto deseando vivir en comunidad reconocemos nuestros límites y debilidades.
La misión primera del Grupo es la Oración, que abarca desde la adoración hasta la intercesión concreta por personas y situaciones. La  apertura frente a Dios es decisiva para servir a las personas según el espíritu de Jesús.
La criatura entera, su cuerpo, su alma y su espíritu es objeto de la bondad de Dios. Por ello constituye la atención a personas mayores y enfermas y sobre todo la visita a los más pobres otro punto esencial en el grupo.
                          ¿ QUIÉNES SOMOS?
Somos un círculo de amigos, hombres y mujeres, fieles cristianos, que sienten el impulso del Espíritu Santo a vivir el Evangelio, unidos en la oración, unidos en el servicio, unidos por Cristo. Desde una visión ecuménica proyectamos vivir con alegría y en comunidad. Redescubrir el encanto de Dios en la naturaleza a través de la ecología y la no-violencia. 
Dando testimonio de Cristo entre los más necesitados y encontrándonos con El en ellos. Sentimos también la necesidad de encontrarnos, dialogar y establecer vínculos de amistad y solidaridad a través del diálogo ecuménico e interreligioso con todos los creyentes en Dios que aman la paz y el bien.Por ello creemos fundamental estudiar y experimentar desde la oración y la meditación  la mística universal, ya sea budista, hindú, taoísta, shamánica, judía, naturalista, etc de todos los pueblos del planeta...
VIDA FRATERNA Y MISIÓN
Unidos a este proyecto de Comunidad por Cristo, deseamos seguir sus huellas para vivir libres y alegres en escucha, amistad y desapropio.
Escucha
Es la postura de respeto frente a Dios en la escucha de su palabra. Dios quiere lo bueno, lo perfecto y lo bello. La obediencia frente a Dios nos libera de las ataduras falsas a personas y cosas. La escucha se convierte en liberación.
Amistad
En cada edad de la vida hay que encontrar de nuevo la respuesta y la configuración en la relación amorosa con Dios. Sólo desde la fuente de la vivencia del amor de Dios puede brotar amor verdadero. La superación de sentimientos de inferioridad, la desconfianza requiere tiempo y paciencia. Cuando lo logramos vivimos  la amistad.
Desapropio
Consiste en la afirmación consciente de la indigencia del hombre y en la aventura de la confianza en que Dios, en su providencia, da a cada uno lo necesario para vivir. La pobreza en el mundo en sus múltiples formas constituye un reto. El de un estilo de vida sencillo y en desapropio. Viviendo entre y con los pobres y más necesitados.
Escuela de Oración  (pulse para ver descripción)
Los Amigos del Sayal se citan semanalmente para escuchar a las personas necesitadas
SOLICITE INFORMACIÓN AL094597223
MONTEVIDEO  -  URUGUAY
Domingos:
JORNADAS VIVÉNCIALES

Participación Comunitaria en la Santa Cena Ecuménica

                                          Si sentís el llamado a este tipo de vida, comunícate con nosotros, y experimenta la alegría de Dios