lunes, 20 de febrero de 2012

CUARESMA Y CONCIENCIA CRISTICA

¡Bendiciones!
La Cuaresma puede ser un período de transformación, cuando dejamos ir hábitos negativos y pensamientos que puedan detenernos, al mismo tiempo que le damos la bienvenida a aquello que fomenta nuestro crecer espiritual.
Como lo explica Eric Butterworth en nuestro primer artículo, “Una Cuaresma dinámica: Un nuevo discernimiento,” durante este tiempo “en vez del simple acto de privarte de algo haz un compromiso de adquirir la práctica de pensar enaltecidamente”.
Una manera de lograr este “pensamiento enaltecido” es por medio del uso de negaciones y afirmaciones. 40 Días para despertar la conciencia crística te guía en una jornada hacia el Domingo de Resurrección utilizando negaciones y afirmaciones en días alternados, seguidos de un tiempo de reflexión cada domingo de la época de la Cuaresma.
Te invito a acoger estos mensajes, sus acompañantes poemas y mensajes de escritores inspiradores. Puedes leerlos en voz alta, considerarlos en tus momentos de oración y ponerlos en práctica en tu diario vivir. Hay un espacio para anotaciones si deseas escribir los sentimientos y discernimientos que surgen en ti durante este tiempo.
Espero que estas lecturas despierten en ti una conciencia creciente del poder crístico interior. Con cada acto de dejar ir por medio de la negación y de proclamar la Verdad con una afirmación, expandes tu conciencia crística.
Bendiciones en tu jornada.
por Eric Butterworth
La temporada de Cuaresma comienza cada año a finales de febrero o principios de marzo. Es, o puede ser, una experiencia maravillosa para el mejoramiento propio. En cierto modo ésta coincide con la primavera, una estación de crecimiento para la naturaleza. Los árboles y las flores no se conforman con los retoños del año pasado. Y, si estamos en el fluir del proceso creativo, experimentamos un descontento divino, gracias al cual percibimos tanto la posibilidad como la necesidad de crecer.
La Cuaresma tradicionalmente es un período de cuarenta días de disciplina y devoción. Nos brinda la oportunidad de hacer un compromiso sincero para la vida espiritual, mas con frecuencia se convierte en sólo un intento superficial de aliviar la conciencia con una mueca de arrepentimiento. Sin embargo, la Cuaresma puede convertirse en una experiencia dinámica si se aborda con disciplina, compromiso e introspección.
Ya sea que observes o no la Cuaresma desde el punto de vista eclesiástico, considera su aplicación metafísica. En vez del simple acto de privarte de algo haz un compromiso de adquirir la práctica de pensar enaltecidamente.
Una Cuaresma dinámica: Un nuevo discernimiento
Por ejemplo, durante la Cuaresma con frecuencia dejamos de comer ciertos alimentos. Es como un tipo de dieta. Desafortunadamente, si mantenemos una autoimagen de “gordo”, dicha práctica es contraproducente. Prueba un nuevo enfoque. No te prives de nada. En vez de ello adquiere una nueva imagen de ti mismo. “Piensa que eres delgado”, y verás que comes menos y más sabiamente. Tu peso se equilibrará más efectivamente que al tratar con ahínco de dejar de comer.
Si has de privarte de algo, prívate de la tendencia a considerarte débil e indisciplinado. La persona que fuma suele decir: “Me gustaría dejar de fumar, pero soy muy débil”. Dale altura a tu pensamiento. Enfatiza el puedo en vez del no puedo; lo haré, en vez de ojalá pudiera hacerlo.
Emerson define la oración como “la contemplación de los hechos de la vida desde la perspectiva más alta”. Ésta es una gran idea. Forma el hábito de asirte al punto de vista más elevado en todos tus asuntos. Éste es un modo de orar sin cesar. Si adquieres esta práctica te preocuparás menos sobre qué has de privarte.
Si has permitido que las circunstancias te hagan decaer, aférrate a la idea de que eres el dueño del mundo de tus pensamientos. No importa lo que la gente haga o diga, sin tomar en cuenta lo que ocurra a tu alrededor, piensa: “¿Por qué he de permitir que estas circunstancias determinen cómo voy a pensar o actuar?” Mantén un espíritu gozoso, una actitud de gratitud, en tiempos buenos o malos.
Adquiere la práctica de usar palabras positivas: ¡sólo afirma lo bueno! Comprométete a que tu régimen solamente incluya palabras positivas y afables. Ya sea que hables acerca de personas, eventos o ideas, ¡sólo afirma lo bueno! La Cuaresma puede ser una experiencia dinámica, no por aquello de lo que te privas sino por lo que adquieres.
En vez de tratar de perder peso, debes tratar de cambiar el peso de tu conciencia, de lo negativo a lo positivo y creativo. Puede ser una temporada de gran fe seguida de una gran superación y una gran vida.
Negaciones y afirmaciones
por J. Douglas Bottorff
Se ha asumido equivocadamente que la palabra negación, usada en nuestro vocabulario espiritual, tiene el mismo significado que el que se le ha dado dentro de contexto social y sicológico. Mas realmente los significados son totalmente distintos, y malinterpretarlos puede causar gran confusión. Por ejemplo, cuando se dice que un alcohólico está en la “etapa de la negación”, entendemos que éste rehúsa reconocer que tiene un problema. …
Ésta es la negación sicológica.
La negación espiritual significa soltar. El usar la negación para lidiar con algún reto implica que estás soltando la energía que has estado poniendo en la apariencia. No significa que actúas como si ésta no existiera. Como lo hace el alcohólico, mientras rehúses reconocer que tienes un problema, no podrás hacer nada al respecto. Este tipo de negación no puede estar presente si esperas progresar en tu sendero espiritual. Tienes que estar dispuesto a tomar responsabilidad, no por cada evento indeseable que ocurra en tu vida, sino por lo que haces con dicho evento en tu conciencia. Esta elección es responsable de degradar o de enaltecer la calidad de tu experiencia.
Afirmación
Si la negación es la acción de soltar las preconcepciones negativas subconscientes, entonces, la afirmación es la acción de establecer en tu mente la Verdad de Dios para luego actuar partiendo de esa Verdad. Es estimular la inspiración de la creciente conciencia de tu espiritualidad mientras estás envuelto en tus actividades cotidianas.
Cuando las posibilidades espirituales comienzan a cobrar vida en nosotros, ellas son frágiles bajo el bullicio aturdidor de las actividades diarias. Cuán rápidamente decaen convirtiéndose en esperanzas insignificantes cuando enfocamos nuestras mentes en el trabajo de la oficina, cuando nuestros hijos vienen a nosotros llorando o cuando tenemos problemas familiares. Y, cuando los retos aparecen, qué fácil es convertirse en una semilla que cae en pedregales (Mateo 13:5), donde las raíces no pueden crecer porque la tierra no es profunda; y la conciencia de la Verdad es ahogada rápidamente por las preocupaciones mundanas. Es durante esos momentos cuando la Verdad tiene que ser afirmada, cuando tenemos que levantarnos con audacia para decir, “pero yo y mi casa serviremos a Jehová” (Josúe 24:15).
Tú tienes que decidir ser testigo de la Verdad. Ésta no va a descender de tu conciencia a la situación sin ningún esfuerzo. Tienes que declararla, si no verbalmente, entonces mental y emocionalmente, hasta que se vuelva una fuerza poderosa en tu conciencia.
Creando negaciones y afirmaciones
Para crear negaciones y afirmaciones apropiadas tienes que considerar tres factores.
Primero, tienes que confiar en que las negaciones y las afirmaciones producirán cambios inmediatos en tu mente. El uso de la palabra ahora ayuda a inducir el cambio. Segundo, debido a que la negación significa soltar lo negativo y la afirmación es diseñada para afirmar la Verdad, es de ayuda utilizar las palabras soltar y establecer en tus frases en el contexto adecuado. Tercero, tienes que identificar las condiciones mentales y emocionales que tienen que ser soltadas o establecidas para que las incluyas en tus frases.
Para aclarar el punto y servir de referencia, hemos esbozado los siguientes pasos:
Espera que las negaciones y las afirmaciones produzcan una acción inmediata en tu mente (a nivel mental y emocional). Usar la palabra ahora es beneficioso.
Incluye la palabra suelto en tu negación y la palabra establezco en tu afirmación como recordatorios del cambio que deseas.
Identifica las condiciones mentales y emocionales que deseas soltar y establecer.
Orar sin cesar
Para que sea efectivo, tu trabajo de oración tiene que ir más allá de tus prácticas devotas formales y convertirse en un modo de vida. Cuando dices “no” a algunas ideas y “sí” a otras estás utilizando los principios de la oración. La ley de la demostración opera en tu conciencia las veinticuatro horas del día. La clave está en permanecer consciente de qué es lo que niegas o afirmas. Sin darte cuenta, puedes estar diciéndole “no” a tu bien de muchas maneras y “sí” a las condiciones indeseables que deseas soltar.
Orar efectivamente no es tanto un asunto de aprender una técnica nueva sino más bien aprender a hacer lo que ya haces con tu mente de un modo directo e inteligente —estableciendo una relación consciente en vez de inconsciente con los procesos creativos de Dios.